Antes de confiar, haz una pregunta
Si hoy desapareciera tu web, ¿qué necesitarías para volver a ponerla en marcha? Una copia existente es un buen comienzo. Por sí sola no dice si contiene todo lo necesario, si alguien podrá acceder a ella cuando haga falta o si puede restaurarse. Esta guía es una lista práctica para hablar con tu proveedor.
1. Define qué hay que recuperar
Una web puede depender de archivos, base de datos, configuración y servicios externos. Una copia de archivos puede dejar fuera pedidos o contenidos guardados en una base de datos. Haz un inventario de las piezas necesarias y de sus responsables. No incluyas contraseñas en documentos compartidos: documenta cómo recuperar el acceso por un canal seguro.
2. Acuerda frecuencia y retención
La frecuencia determina cuánto cambio podría faltar en la última copia. La retención determina hasta dónde puedes volver si descubres un problema tarde. Son decisiones distintas. Una web informativa y una aplicación con operaciones diarias pueden necesitar criterios diferentes. Concrétalos en la propuesta y comprueba cómo se gestionan los errores de copia.
3. Separa la copia del incidente
Pregunta si el mismo error, cuenta comprometida o problema de infraestructura podría afectar al original y a las copias. Revisa el destino, los permisos y quién puede eliminar versiones. Cloud no significa automáticamente independiente, inmutable ni verificado. Esas propiedades deben concretarse y comprobarse, sin darlas por incluidas.
4. Restaura en un entorno aislado
La comprobación útil consiste en recuperar una copia sin sobrescribir producción. Revisa que la aplicación arranque, que estén los datos esperados y que las relaciones sean coherentes. Bloquea correos, cobros y tareas automáticas durante la prueba. Registra fecha, copia utilizada, resultado e incidencias; una prueba correcta no verifica todas las copias futuras.
5. Deja el camino escrito
Un procedimiento breve debe indicar quién decide restaurar, quién lo ejecuta y cómo se comprueba el resultado. Tiempo de recuperación y pérdida de datos admisible deben acordarse según el negocio; no son promesas implícitas del servicio. Revisa el procedimiento cuando cambien la web, el proveedor o las dependencias.
Qué puedes hacer hoy
Pregunta la fecha de la última restauración comprobada, qué cubrió y qué quedó pendiente. Si no hay evidencia, empieza por acordar una prueba segura. El equipo SAV puede ayudarte a definir qué proteger y preparar una propuesta de backup con alcance explícito. Esta guía no describe prestaciones incluidas en el precio inicial de hosting.